Por Gerardo Rico periodista e investigador
“Una zanja abierta para drenaje en un predio en construcción al sur de Zapopan reveló lo que podría ser uno de los hallazgos más macabros del año; hasta ahora se han extraído 249 bolsas con restos humanos , en un predio conocido como las Agujas”, así comienza la nota informativa de un medio local en lo que se ha convertido en una normalización para muchos a quienes ya no sorprenden estas noticias, mientras otros enfrentan una verdadera tragedia.
En Jalisco, en los últimos cinco años (contando desde 2020), se han descubierto decenas de fosas clandestinas, aunque no existe una cifra oficial y consolidada que abarque todos los casos reportados por diversos colectivos y organizaciones. Algunos casos han recibido gran atención mediática, como el hallazgo de un pozo con 119 bolsas de basura con restos humanos en el Bosque de la Primavera.
Aunque devino en una serie de desestimaciones el caso Teuchitlán significa un precedente mediático muy importante sobre este tema. En el mes de marzo de este 2025 Jalisco fue foco internacional por el caso del rancho Izaguirre, luego que la agrupación Guerreros Buscadores, integrada por familiares de desaparecidos, entró a las instalaciones del lugar,
“La gente nos manda mensajes y tenemos que acudir, porque no podemos quedarnos con la duda. La identificación de los cuerpos encontrados en estas fosas suele ser un proceso complejo y prolongado, a menudo requiriendo pruebas de ADN», señaló en su momento Raúl Servín García, un miembro de ese colectivo.
La información sobre fosas clandestinas en Jalisco es fragmentada y se obtiene principalmente de reportes de medios de comunicación y organizaciones de la sociedad civil. La falta de datos oficiales dificulta tener una visión completa de la magnitud del problema y de las víctimas afectadas. La identificación de las víctimas es un proceso lento y complicado, lo que también contribuye a la falta de cifras precisas.
Durante los meses que transcurren de este 2025 la Fiscalía del Estado de Jalisco confirmó que se han procesado 33 fosas clandestinas con restos humanos en la entidad solo durante 2025. De acuerdo con el registro estatal, en los lugares de inhumación clandestina localizados este año había más de 111 víctimas, de las cuales sólo unas 34 han sido identificadas.
Sin embargo uno de los mayores descubriimientos de los grupos de buscadores han sido sin lugra a duda el de Las Agujas, en donde se sigue trabajando en el hallazgo de decenas de bolsas con restos humanos.
De acuerdo a medios locales de comunicación la mayoría de las bolsas han sido localizadas en dos etapas: la primera en el mes de febrero, cuando un grupo de trabajadores descubrieron restos óseos. En ese momento la Fiscalía extrajó 169 bolsas en un predio bardeado.
La segunda fase inició el primero de julio, al momento en que la agrupación Guerreros Buscadores de Jalisco decidió revisar el terreno contiguo, muy cerca del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA) de la Universidad de Guadalajara, donde se han estaído 80 bolsas más con el apoyo de péritos forenses y maquinaria pesada.
Aclararon que cada bolsa no representa un cuerpo, pues en este tipo de fosas los cuerpos son desmembrados y repartidos, labor que realizan miembros del crimen organizado.Situación que complica el registro y conteo de víctimas. Por el momento las autoridades estatales contabilizaron a 38 personas, con una preidentificación de 18 por tatuajes y señas particulares.
Pero en las últimas horas otrocolectico: Luz y Esperanza en compañía de miembros de la Comisión de búsqueda de Personas del Estado de jalisco (Cobupe) llevaron a cabo diferentes actividades en la zona conocido como Mirador de la Arenita en el municipio de Tala, aunque hasta el momento no se informó sobre algún hallazgo.
Cifras de autoridades estatales precisan que desde el 2018 a mayo del 2025 han sido ubicadas 204 fosas clandestinas Los sitios más significativos incluyen: la fosa de “Los Sabinos” en El Salto, donde se localizaron 134 cuerpos, de los cuales 91 han sido identificados, entre octubre y noviembre de 2020; en la fosa “Mirador 2” en Tlajomulco, con 110 cuerpos, 73 de los cuales fueron identificados, de diciembre de 2019 a julio de 2020; en “El Saucillo”, en Juanacatlán, con 95 víctimas, 44 de ellas identificadas, entre marzo y junio de 2020.
También en “San Isidro Mazatepec 2”, en Tlajomulco, se localizaron restos de 61 personas, entre enero y abril de 2023; en “Los Areneros”, en donde se hallaron los cuerpos de 50 personas, en febrero y abril de 2023; y en la «Primavera 1» en Zapopan, donde se detectaron 43 víctimas, 21 de ellas identificadas en agosto de 2019.
“El Estado mexicano ha sido el gran ausente en el problema de la desaparición forzada en México. De ahí la existencia de colectivos de personas buscadoras, la gran mayoría integrados por mujeres, que han logrado ubicar a centenares de cuerpos de personas desaparecidas. Su trabajo ha generado confianza, por lo que personas con familiares desaparecidos acuden a ellas para pedir su ayuda en lugar de acercarse a las autoridades. El Estado no puede eludir su obligación de reconocer a las personas buscadoras como defensoras de derechos humanos, que llevan a cabo su labor con gran dignidad y debe proporcionarles las garantías para que lo sigan realizando”señaló Amnistía Internacional ante un problema que desafortunadamente no termina