La Secretaría de Transporte (Setran) del Estado de Jalisco ha emitido un enérgico extrañamiento a la administración municipal de San Pedro Tlaquepaque, encabezada por la alcaldesa Laura Imelda Pérez Segura, tras recibir múltiples denuncias ciudadanas que señalan presuntos actos de corrupción y abuso de autoridad por parte de servidores públicos municipales.
El conflicto: Cobros y «uniformes» forzados De acuerdo con el oficio ST/SP/26000444/2026, operadores del transporte comunitario en el municipio han reportado ser víctimas de prácticas irregulares por parte de funcionarios del Ayuntamiento. Entre las acusaciones destacan:
Cobros indebidos: Exigencias de pagos económicos sin sustento legal para permitir la operación del servicio.
Imposición de vestimenta: Se señala que los transportistas están siendo obligados a portar chalecos en color guinda bajo la amenaza de ser sancionados si no cumplen con esta medida. Invasión de facultades estatales.
La Setran recordó al Gobierno de Tlaquepaque que, según la Ley de Movilidad, Seguridad Vial y Transporte del Estado de Jalisco, la facultad de regular, supervisar y sancionar cualquier modalidad de transporte público y comunitario recae exclusivamente en el Poder Ejecutivo Estatal. «El Municipio no cuenta con atribución alguna para realizar cobros, imponer uniformes o sancionar a los prestadores de este servicio», cita el documento emitido por la dependencia estatal. Exhorto a la legalidad.
El Gobierno del Estado instó a la Presidenta Municipal a instruir a sus subordinados para que cesen estas intervenciones y se abstengan de realizar actos que «carecen de todo fundamento legal». Asimismo, se solicitó que cualquier irregularidad detectada en el transporte sea canalizada directamente a la Secretaría de Transporte para su debida atención.
Hasta el momento, el Ayuntamiento de Tlaquepaque no ha emitido una postura oficial respecto a estos señalamientos que ponen bajo la lupa el actuar de sus inspectores y funcionarios de vialidad.