Por Gerardo Rico, Periodista e Investigador
Ofrendas: Don que se dedica a Dios o a los santos, para implorar su auxilio o algo que se desea, o bien para cumplir con un voto u obligación. Pan, vino u otras cosas que llevan los fieles a la iglesia como sufragio a los difuntos, al tiempo de la misa y en otras ocasiones. Dádiva o servicio en muestra de gratitud o amor.
Los mexicas realizaban ofrendas a sus dioses de manera regular, tanto en momentos específicos del calendario como en respuesta a eventos importantes como victorias militares o desastres naturales. Estas ofrendas eran una forma de mantener la relación entre los humanos y lo divino, y podían ser tanto objetos materiales como sacrificios humanos.
Incluían objetos preciosos como joyas, plumas, alimentos, copal, y objetos traídos de lugares lejanos. Las ofrendas humanas se consideraban las más valiosas, ya que se creía que la sangre y el corazón de la víctima alimentaban a los dioses, especialmente al Sol. Además de los sacrificios humanos, se ofrecía sangre en diversos rituales, como parte de las ofrendas o como auto sacrificio. También se ofrecían alimentos como tamales, pulque, y flores, entre otros.
Las costumbres de la cultura mexica continúan vigentes en nuestros días y eso se reflejó en la segunda entrega de 26 delincuentes de alto perfil que en la práctica fueron ofrendados al gobierno de Estados Unidos, más específicamente al presidente Donald Trump.
El pasado 12 de agosto nos enteramos de la segunda entrega de capos vinculados al narcotráfico, entre ellos a integrantes del cártel de Sinaloa, el cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y Los Zetas por parte del gobierno mexicano a Washington. Hay que recordar que la primera entrega se realizó el 27 de febrero de este año y fueron 29 los capos entregados en esa ocasión; se encontraban en diferentes cárceles del país.
Entre los principales nombres que se conocieron en la primera entrega figuran: el histórico Rafael Caro Quintero, líder del Cartel de Guadalajara reclamado por Estados Unidos desde hace décadas por el asesinato de un agente de la DEA; los antiguos líderes del cartel de Los Zetas, Miguel Ángel y Omar Treviño Morales, conocidos como Z-40 y Z-42; Antonio Oseguera Cervantes, Tony Montana, principal operador financiero del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y hermano del fundador de esa organización criminal, y José Ángel Canobbio, alias El Güerito, uno de los máximos artífices de la distribución de fentanilo en el Cartel de Sinaloa y lugarteniente de Los Chapitos, la facción de los hijos de El Chapo Guzmán.
En el nuevo paquete de hace tres días: Abigael González Valencia, El Cuini, Servando Gómez, La Tuta, Kevin Gil Acosta y Martín Zazueta Pérez, vinculados a Los Chapitos, Leobardo García Corrales, traficante del Cártel de Sinaloa y Juan Carlos Félix Gastélum, operador de la facción de Los Mayos, del Cártel de Sinaloa, entre otros.
En los primeros seis meses de la segunda administración presidencial del mandatario estadounidense México ha encontrado la forma de ofrendar capos del narco a Washington, ante las constantes presiones con aranceles y una invasión militar para combatir precisamente a los capos, cuando de manera unilateral el mismo gobierno trumpista los declaró como grupos terroristas.
Caracterizado por una visión de supremacía racial la política antiinmigración de Trump muestra el verdadero espíritu de su Administración. Basadas en una mezcla de racismo y falsedades, las medidas adoptadas suponen un ataque frontal contra indocumentados y extranjeros en general que no le aporten un beneficio a la quebrada economía estadounidense. Más allá de los habituales debates sobre la inmigración, Trump ha alentado una oleada de odio que se ha materializado en redadas indiscriminadas y que ha legitimado institucionalmente los peores instintos de la ultraderecha xenófoba.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, defendió la decisión de su Gobierno de entregar a Estados Unidos a un nuevo grupo de 26 miembros del crimen organizado, La mandataria indicó que se trató de una decisión “soberana” de México, que no respondió a petición alguna de Washington. “En todos estos casos, la decisión es por la seguridad de nuestro país. Son decisiones soberanas, no tienen que ver con una petición, aunque muchos de ellos tienen peticiones [de extradición]”,
La afirmación de Sheinbaum contrasta con la información dada el martes por la Fiscalía y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), que encabezaron el operativo para entregar a los capos a EE UU. Las dependencias señalaron que la extradición se efectuó “bajo solicitud” del Departamento de Justicia de Estados Unidos, es decir, a pedido de Washington.
En el operativo para trasladar a los presos participaron casi 1.000 elementos y se requirieron 90 vehículos y 12 aeronaves, según ha informado el titular de la SSPC, Omar García Harfuch, El funcionario, encargado de la estrategia de seguridad de la presidenta Sheinbaum, detalló que el Ejército mexicano fue el que encabezó la planeación y ejecución del operativo. García Harfuch reiteró que la entrega de los criminales fue una “decisión soberana” y que abona a la seguridad pública de México.
El titular de la SSPC aseguró que esos “delincuentes de alto perfil” dirigían operaciones ilícitas aun estando en prisión, aprovechando sus visitas familiares. “Estas interacciones eran aprovechadas para mantener operaciones criminales, amenazar a funcionarios y extender redes de corrupción e intimidación, lo que representaba un riesgo inaceptable para la seguridad”. García Harfuch agregó que varios personajes habían conseguido amparos para permanecer en prisiones de baja seguridad, y que otros estaban en vías de obtener el mismo beneficio, e incluso ser liberados de manera anticipada, gracias al favor de jueces corruptos.
Y para cerrar con broche de oro se conocieron las declaraciones del polémico presidente norteamericano quien afirmó que el gobierno de México hace lo que Washington le pide: “México hace lo que le decimos que hagan”. Canadá también hace lo que le decimos, porque tenemos las dos fronteras, al norte y al sur”. Además puntualizó que las fronteras de Estados Unidos con ambos países “eran horribles pero ahora algunos dicen que es un milagro”. Trump reiteró que su administración está cerrando las fronteras y que todo el mundo lo respetan a su país otra vez, “ellos realmente respetan este país de nuevo… ahora saben que significa mucho”.
Los mexicas tenían una profunda conexión con sus dioses, y las ofrendas eran una parte esencial de su relación con lo sagrado. Cada ofrenda, ya fuera material o humana, tenía un significado profundo y cumplía un propósito específico en el complejo sistema religioso y cosmológico mexica. En la actualidad se ofrendan capos a un gobierno caracterizado por las constantes amenazas comerciales, los apretones a la economía mexicana, por las advertencias de una eventual invasión militar y sobre todo el odio a migrantes.
Las del fin: Este fin de semana estará en Jalisco la presidenta nacional de Morena, Luisa María Alcalde, viene a supervisar los trabajos de afiliación de aliscienses a su partido a traés de la instalación de más de tres mil comités seccionales en todo el Estado. Serán los llamados Comités Seccionales de Defensa de la Transformación (CSDT). Diputados federales y locales serán los responsables de dar seguimiento a estos comités.
Hay que recordar que en su momento los morenistas jaliscienses prometieron 100 mil afiliaciones para alcanzar la meta de 10 millones de afiliados a nivel nacional. Lo cierto es que las divisiones y el encono eterno entre las diferentes facciones del morenismo local podrían ser el obstáculo para alcanzar esta cifra. Aunque en las últimas horas se supo que diputados federales y locales deberán aportar una cuota de afiliados.