Por Gerardo Rico periodista e Investigador
Más allá del relanzamiento de la imagen del PAN, un partido que recordamos como el tradicional partido de oposición en México, con muchos logros y sobre todo con una historia doctrinaria que encabezaron grandes pensadores como sus fundadores Efraín González Luna ó Manuel Gómez Morín, -colocaría en este nivel al yucateco Carlos Castillo Peraza- sin duda el último gran ideólogo que tuvo Acción Nacional y que murió en septiembre del año 2000 en Alemania, sigue sin encontrar su lugar en el espectro político mexicano en la actualidad.
Hay que recordar que el PAN fue fundado en 1939 como una alternativa cristiana y opositora al poder posrevolucionario en México -específicamente, al entonces Partido de la Revolución Mexicana que después conoceríamos como PRI- Desde su fundación, se consolidó como el principal partido opositor en México.
Cuando Gómez Morín fue rector de la UNAM entre 1933 y 1935, el gobierno promovió la educación socialista, con Lázaro Cárdenas del Río en la Presidencia de la República, a partir de 1934. La organización estudiantil jesuita , Unión Nacional de Estudiantes Católicos (UNEC), proporcionó una red bien organizada de seguidores que lucharon con éxito contra la imposición de una visión ideológica particular por parte del Estado. Gómez Morín no era un católico militante, pero era un creyente devoto que rechazaba el liberalismo y el individualismo.
La doctrina de Acción Nacional estuvo fuertemente influenciada por la doctrina social católica: es el conjunto de enseñanzas sociales basadas en el Evangelio, el Magisterio y la Tradición, que guían a los católicos para vivir su fe en sociedad. Su objetivo es promover un mundo más justo, solidario y humano, respetando la dignidad de todas las personas. Esta doctrina no es una teoría abstracta, sino una guía para la acción, que incluye principios como la dignidad de la persona y el bien común.
La plataforma partidaria actual mantiene aún la importancia de los valores familiares, los derechos de la niñez, cuidar la vida desde la concepción hasta la muerte y mantener la libertad de la educación familiar. En materia política, impulsa la independencia judicial, la división de poderes, el federalismo, el fortalecimiento de los municipios, así como el establecimiento de elecciones primarias. En materia económica, promueve un nuevo pacto fiscal, la libre competencia y la reducción de impuestos.
El PAN fue inicialmente un partido de «ejemplo cívico», una oposición independiente y leal que generalmente no ganaba elecciones en ningún nivel. Sin embargo, en la década de 1980 inició una transformación hacia un poder político, comenzando a nivel local y estatal en el norte de México y llegaron los triunfos electorales fuertes, a partir de 1989, cuando Ernesto Ruffo Apel ganó la primera gubernatura panista en Baja California. Dos años después, su futuro sucesor en el gobierno de Baja California, Héctor Terán Terán , se convirtió en el primer senador federal del PAN. De 1992 a 2000, los candidatos del PAN ganaron las elecciones a las gubernaturas de Guanajuato , Chihuahua , Jalisco , Querétaro , Nuevo León , Aguascalientes , Yucatán y Morelos.
En la etapa post electoral de 1988 se vivirían momentos de tensión con la llamada “caída del sistema”, cuando el candidato del FDN, Cuauhtemoc Cárdenas ganaba la elección al abanderado del PRI, Carlos Salinas de Gortari. Al restaurarse el sistema, Salinas de Gortari se impuso como ganador con el 50.36% del voto válido, contra el 31.12% de Cárdenas y el 17.07% del panista Manuel J. Clouthier. Fueron memorables las marchas contra el llamado fraude electoral con la unión por primera vez de la oposición.
El panista Manuel J. Clouthier junto con Cuauhtemóc Cárdenas, Rosario Ibarra y Gumercindo Magaña, reclamaron el triunfo salinista.
En las elecciones presidenciales de 2000 , Vicente Fox Quesada , candidato de la Alianza por el Cambio , formada por el PAN y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), obtuvo el 42.5% del voto popular y fue elegido presidente de México . Fox fue el primer candidato de la oposición en derrotar al candidato del PRI y sus precursores después de 71 años. Fue considerada en su momento una victoria significativa no solo para el PAN, sino también para la democracia mexicana.
Para las elecciones presidenciales de 2006 , el candidato del PAN, Felipe Calderón, fue elegido para suceder a Vicente Fox. Calderón era hijo de uno de los fundadores del PAN y fue presidente del partido. Fue seleccionado como candidato del PAN, después de vencer a sus oponentes Santiago Creel ( secretario de Gobernación durante el mandato de Fox) y Alberto Cárdenas, (exgobernador de Jalisco.
Tal y como sucede en la actualidad con Morena, en el PAN en el clímax del poder y embriagados de soberbia se perdió el rumbo ideológico y político principalmente por la fragmentación interna y la pérdida de su base social original. Esto se agudizó con la ruptura entre sus diferentes facciones internas, así como el desdibujo de su identidad política al pasar de un partido con raíces anticlericales y bases populares a uno que buscaba el poder a través de la apertura a sectores de la vida liberal y económica.
El colmo fue cuando en el 2024 decidió ir con su histórico enemigo electoral: el PRI y más aún con el PRD, partido con el que tenía grandes diferencias ideológicas y políticas. El PAN se unió electoralmente a dos partidos que iban en caída libre a su extinción, uno ya no está y el otro sigue en picada con un controvertido dirigente nacional.
Con el lema “Patria, Familia y Libertad” se concretó el pasado 18 de octubre el relanzamiento del PAN, no sin antes poriginar controversias con su nuevo slogan. Este tiene una doble interpretación política y psicológica. Políticamente, promueve una visión nacionalista y conservadora donde la patria es el centro de la identidad, la familia es la unidad social básica y la libertad se entiende en el marco de estas estructuras. Psicológicamente, apela a la necesidad de pertenencia (a la patria y a la familia) y a la idea de libertad como soberanía individual e identitaria, aunque a veces esta libertad es interpretada dentro de un marco de valores tradicionales.
El lema “Patria, Familia y Libertad” fue utilizado principalmente por el régimen del dictador Francisco Franco en España y el partido Falange Española, aunque sus orígenes se remontan a la retórica del nacionalismo y el catolicismo tradicionalista. El lema se popularizó durante la Guerra Civil Española y el franquismo, convirtiéndose en un pilar ideológico del régimen y apareciendo en la propaganda y simbología oficial.
En el PAN sacaron este lema muy parecido al usado también por el dictador italiano Benito Mussolini para cimentar el fascismo en los años treinta. Lejos de renovarse, la derecha mexicana desempolva un eslogan cargado de autoritarismo, conservadurismo y nostalgia por privilegios del pasado, evidenciando que su “nueva era” no mira al futuro, sino que revive símbolos de extrema derecha, justifica jerarquías, censuras históricas, y demuestra que el PAN prefiere aferrarse al retroceso antes que asumir los retos del México actual.
Vaya que al PAN le hacen falta verdaderos ideológos con sus fundadores y de la estatura de Carlos Castillo Peraza.