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La soberbia de occidente

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Por Gerardo Rico, periodista e Investigador.

Estados Unidos está quedando sordo y ciego en Medio Oriente. Israel está colapsando como Estado ante la embestida iraní. El orden mundial establecido al término de la segunda guerra mundial ha caducado. Los mercados internacionales tienen graves problemas ante el cierre del estrecho de Ormuz y la situación energética en el mundo se agrava cada día que transcurre. Muchos analistas afirman que es el inicio de la tercera guerra mundial.

Y no se trata de una novela de ciencia ficción o de un relato histórico sobre geopolítica. La situación antes descrita está sucediendo al momento de escribir estas líneas. La realidad alcanzó a occidente que subestinó la capacidad militar de Irán, cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump afirmó en los primeros días de este mes de marzo que la guerra contra ese país sería de corta duración, sugiriendo que un ataque intensivo de unos pocos días bastaría para dar por terminada la guerra y asegurando que “no queda nada prácticamente nada que atacar”.

En uno de sus acostumbrados desplantes públicos, sostuvo que su ejército atacaría hasta lograr la “derrota total” del regimen iraní. Fue a partir del sábado 28 de febrero que Estados Unidos e Israel bombardearon la capital del país persa: Teherán y esto originó una respuesta jamás vista por un ejército que ahora sabemos llevaba 40 años preparándose para un enfrentamiento contra ambos países, luego de ser aislado internacionalmente por su supuesto programa nuclear que estaría a punto de producir una bomba, de acuerdo al gastado discurso del premier israelí, Benjamín Netanyahu, de quién se especula fue asesinado junto a su hermano y al director del Mossad.

El polémico mandatario estadounidense, de acuerdo a agencias internacionales de información, pensó que el ataque sería algo similar a lo que ordenó en Venezuela. Incluso luego de los disturbios que destacaron medios occidentales en donde hubo decenas de muertes en Irán. Situación propiciada por el Mossad y la CIA, con el único objetivo de apoderarse del petróleo de la nación asiática.

A más de 10 días de iniciadas las hostilidades, la situación es otra. Irán sorprendió al mundo con la utilización de misiles hipersónicos y de última generación, además de contar con apoyo tecnológico y militar de China y Rusia. La nación persa, de acuerdo a decenas de medios en español de Europa, Asia y del propio Estados Unidos, bombardeó y terminó con bases militares de la Unión Americana.

En Qatar la base aérea Al Udeid era el cuartel general del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), ahí se encontraban cuando menos 10 mil soldados americanos. Bahréin. La Quinta Flota de la Armada estadounidense en medio oriente con 9 mil soldados. Kuwait, donde había múltiples bases con un alto despliegue de más de 13 mil efectivos. Emiratos Árabes Unidos: instalaciones militares estratégicas usadas en la región. Irak: bases atacadas previamente.

De acuerdo con información detallada por medios de Irán, el Ejército iraní reportó la destrucción de sistemas de radar avanzados como parte de operaciones recientes ejecutadas contra bases ubicadas en Irak, Arabia Saudíta, Jordania y Emiratos Árabes Unidos. La ofensiva habría impactado objetivos considerados elementos centrales en la defensa aérea regional, específicamente vinculados al sistema estadounidense denominado THAAD, por sus siglas en inglés (Defensa de Área de Gran Altitud Terminal).

Israel es el país que más sufre los embates iraníes y a pesar de la censura a sus ciudadanos para que no publiquen la devastación originada por los misiles hipersónicos. Medios internacionales de comunicación, redes sociales y los servicios de inteligencia de China y Rusia han detallado las ruinas en que están quedando ciudades de la nación judía como su capital Tel Aviv, Jerusalem y el puerto de Haifa, punto estratégico en la dotación de combustibles y gas que al parecer ha sido desaparecida por los iraníes.

También la Cúpula de Hierro (Iron Dome), sistema móvil de defensa aérea desarrollado por Rafael Advanced Defense Systems e Israel Aerospace Industries en 2011 para proteger a Israel contra cohetes de corto alcance, misiles y aeronaves. Utiliza radares y misiles interceptores (Tamir) con una tasa de éxito superior al 90%, cubriendo un rango de 4 a 70 km, ideal para amenazas de zonas fronterizas fue desaparecida por los ataques iraníes.

A este sobrio panorama para la hegemonía que por más de 50 años mantuvieron Estados Unidos e Israel sobre las naciones de medio oriente, la preocupación ahora es el renglón energético y la caída de las bolsas de valores del mundo ante el cierres del estrecho de Ormuz, controlado por Irán y por donde pasa poco más del 20% del petróleo del mundo.

El incremento en los precios del llamado oro negro es muy notorio en los últimos días y de acuerdo a analistas económicos mientras más tiempo pase la economía de la Unión Americana se verá más afectada, al rechazar Irán cualquier negociación de paz. Luego que en dos ocasiones mientras se mantenían las conversaciones de acercamiento la nación persa fue bombardeada.

El mayor peligro económico para Estados Unidos es dejar de recibir los apoyos de las monarquías arábes con los petrodolares que coexistían en el reciclaje financiero de los ingresos masivos que las naciones exportadoras de petróleo, principalmente Arabia Saudita, recibían en dólares estadounidenses por la venta de crudo y reinvertían en la economía norteamericana. La soberbia occidental está saliendo demasiado cara para el mundo y aún no sabemos el desenlace final de la guerra y mucho menos de la economía mundial.

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