Por Gerardo Rico, periodista e investigador
Era marzo del 2023 y el entonces gobernador Enrique Alfaro habló ante la Asamblea General de Naciones Unidas, en Nueva York, acerca de las acciones que realizaba su gobierno para garantizar el abasto de agua en la zona metropolitana de Guadalajara. En el marco del Día Mundial del Agua, también presumió las obras en todo el sistema de conducción que integran las presas El Zapotillo-La Red-El Salto-Calderón, así como la renovación de plantas de tratamiento, la inversión en el sistema de colectores y la reorganización del sistema Chapala.
Ya desde entonces afirmaba que con estas acciones estaría garantizado el abasto de agua para los próximos 50 años en el área conurbada de la capital jalisciense. En agosto del 2024, fue inaugurada la presa El Zapotillo, donde el ex mandatario reafirmó que con esta obra estaba garantizado el abasto de agua Incluso habló de una inversión entre los gobiernos estatal y federal de más de 39 mil millones de pesos.
No debemos olvidar las administraciones del panista Emilio González Márquez y del priísta Aristóteles Sandoval Díaz, que nada hicieron por resolver lo que ya se perfiliaba como una problemática de abasto de agua. El primero impulsó el proyecto de la presa de Arcediano, donde se gastaron millones de pesos en proyectos ejecutivos y técnicos, a fin de cuentas, nunca se realizó la obra.
El segundo, caracterizó su sexenio por la incertidumbre jurídica y política de la presa El Zapotillo, cuando se discutió si se elevaría la cortina de la presa de 80 a 107 metros de altura. A fin de cuentas, la obra quedó en un limbo legal sin concretar obras nuevas para la dotación de agua a nuestra ciudad.
En lo que sí coincidieron ambos mandatarios fue en la omisión del mantenimiento de redes, nunca se realizaron inversiones a fondo para renovar la red hidráulica antigua, agravando las fugas y el desperdicio del líquido. Además, dejaron al SIAPA en una notoria debilidad institucional, pues se mantuvo una gestión administrativa con alta carga de nómina y compromisos políticos en lugar de un rediseño técnico y financiero de dicho organismo
Lo cierto es que en la actualidad la metrópoli atraviesa una de las crisis hídricas y sanitarias más complejas de las últimas décadas. Desde hace más de nueve meses habitantes de distintos municipios metropolitanos reportaron que de las llaves de sus hogares no sale agua limpia, sino una sustancia oscura con sedimentos, mal olor y características similares al chapopote.
Y aquí comenzaron las inconformidades de los habitantes de la ciudad, pues mientras el SIAPA reconoció afectaciones cuando menos en 180 colonias, a través de datos vía transparencia solicitados por medios de comunicación, organismos ciudadanos e investigadores y académicos de diferentes universidades, se estableció que al menos 475 colonias registraron agua sucia turbia entre enero del 2025 y enero del 2026.
Llegaron las protestas…
Con estos antecedentes el gobernador Pablo Lemus en su calidad de candidato a gobernador, no descartó la inversión de la iniciativa privada en la construcción del acueducto secundario de Chapala. De ahí la desconfianza de los ciudadanos en torno a una eventual privatización del servicio de agua potable.
En los últimos días cuando menos en tres puntos de la ciudad los ciudadanos salieron a manifestarse y cerraron avenidas y el paso de la línea uno del Tren Ligero, lo que originó un colapso vial al realizarse las manifestaciones en horas pico. Durante la semana que recién concluyó, desde el pasado lunes para ser exactos las manifestaciones continuaron y sobre la avenida Colón con habitantes de El Sauz, en el sur de la ciudad, hasta donde llegaron policías antimotines, aunque oficialmente se informó que su presencia era para preservar su integridad
En lo que es considerada por periodistas y académicos como la mayor crisis que enfrenta la administración del emecista Lemus Navarro en los dos años que lleva al frente del Ejecutivo estatal, una de las manifestaciones que para muchos refleja el sentir de los ciudadanos ante la falta de respuesta a la problemática del agua fueron las muestra de rechazo por parte de estudiantes del ITESO, la universidad de donde egresó.
El pasado jueves 8 de octubre el mandatario estatal llegó hasta las instalaciones de este centro universitario a proponer un foro de diálogo para hablar sobre dicho tema. Hasta ahí llegaron estudiantes que lo increparon y reclamaron sobre diferentes temas como los desaparecidos, la privatización del servicio del transporte urbano y la presencia de antimotines en las manifestaciones de los habitantes de El Sauz.
Mientras colectivos y habitantes que protestan por la situación actual acusan de falta de transparencia en los presupuestos, deficiencias en la vigilancia de descargas industriales y temen que la desconfianza pública sea utilizada la propiciar la privatización del servicio de agua; el problema está muy politizado y ya escaló hacía un debate público y electoral que involucra a distintos actores políticos y sociales.
A ocho meses de las elecciones intermedias en donde se elegirán diputados locales, diputados federales y presidentes municipales en Jalisco, el panorama es muy complejo y se advierte, como ya viene ocurriendo un enfrentamiento entre Movimiento Ciudadano y Morena, además de la politización de los ciudadanos ante la inconformidad por consumir agua contaminada.La crisis que pudo prevenirse apenas comienza.