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4 meses agoon
Por Gerardo Rico periodista e investigador
Como muchas fortunas en México, la de Ricardo Salinas Pliego se acrecentó con el acercamiento a los gobernantes en turno. Si bien procede de familia de empresarios en Monterrey, a inicios del siglo 20, su bisabuelo, Benjamín Ricardo Salinas Westrup, fundó una empresa dedicada a la fabricación de catres metálicos. El magnate mexicano se ha caracterizado por un lado ser un empresario con visión de futuro y por otro con auténtico “chanchullero” en eso de los compromisos fiscales.
Salinas Pliego se hizo rico a través de la expansión de negocios familiares, la adquisición estratégica de empresas y la creación de un conglomerado que abarca medios de comunicación, tiendas departamentales y servicios financieros. Su fortuna se consolidó con la compra de TV Azteca en 1993 y la fundación de Banco Azteca en 2002, este último con un modelo de negocio enfocado en créditos con pagos semanales para clientes de bajos y medianos ingresos.
Pero en julio de 2003, Raúl Salinas de Gortari demandó al empresario por el pago del préstamo que por 29.8 millones de dólares le hizo en 1993 para comprar Imevisión, hoy Televisión Azteca. El asunto quedó radicado en el juzgado segundo de distrito en materia civil con el número 54/82/003.
Entonces se reveló que el dueño de Televisión Azteca había recibido un préstamo de casi 30 millones de dólares del hermano del ex presidente de México. El propio empresario lo aceptó en una conferencia de prensa que ofreció el 4 de julio de 1996: »Sí utilicé 29 millones de dólares de Raúl Salinas para el pago del paquete de medios, pero me los prestó… en 1993 todos admirábamos al presidente Carlos Salinas de Gortari y era una distinción social ser amigo de su hermano».
Durante más de una década el Grupo Salinas ha litigado en la SCJN diferentes casos que le han sido redituables: Las pérdidas por compras de acciones de negocios moribundos fue uno de los esquemas del que echaban mano para maquillar sus utilidades y así pagar menos impuestos, según un análisis del organismo, que no señala a alguna compañía en particular. Tal fue “el abuso” detectado por administraciones anteriores que se hicieron modificaciones al esquema para acotar su flexibilidad para la evasión de impuestos, de acuerdo al SAT.
De acuerdo al periódico La Jornada, “en el caso de Elektra, las reformas fiscales de 2010 y 2014, en concreto los cambios respecto al régimen de consolidación, resultaron un golpe de timón a la hora de compensar los estados financieros. La mayoría de los créditos hacendarios que arrastra la empresa le fueron impuestos durante la administración de Enrique Peña Nieto, luego de revisiones realizadas en el sexenio de Felipe Calderón.
El adeudo de mayor peso que tiene Grupo Salinas responde a las pérdidas inexistentes por la compra de acciones en los ejercicios 2008, 2010, 2011 y 2012, que terminaron por estallar en 2013 con un crédito fiscal –como se denomina a los pasivos que el SAT reclama a los contribuyentes–, el cual en un principio ascendía a 18 mil 455 millones de pesos, según los informes que el conglomerado envía a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).
Al cierre de 2018, con el cambio de administración en puerta y la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia, Tv Azteca y Elektra exponían los efectos que los ajustes y cese del esquema de consolidación fiscal habían tenido en sus balances, pero también reportaban querellas derivadas de otros asuntos.
A finales de ese mismi año, la televisora litigaba 5 mil 443 millones de pesos por pasivos que el SAT le reclama desde años, uno de ellos desde 2001; Elektra disputaba 14 mil 8 millones de pesos. Estos casi 20 mil millones de pesos no representan todos los préstamos fiscales identificados hasta el momento, sino los que ya estaban en tribunales o a un paso de salir de ellos”.
Ultimátum en Nueva York
En tanto, la Corte Suprema del Estado de Nueva York fijó hasta este miércoles 12 de noviembre el plazo para que Tv Azteca y 39 filiales de Grupo Salinas presenten una moción de desestimación o suspensión de la acusación en su contra, a la espera de que se resuelva el proceso en un arbitraje privado con sus acreedores, encabezados por The Bank of New York Mellon.
De acuerdo con la orden del juez del distrito sur de Nueva York, Paul G. Gardephe, publicada el lunes en los estrados de ese juzgado, Tv Azteca y sus filiales llevarán una carta en la que podrían presentar un recurso para suspender o desechar del todo el proceso en este juzgado, con la finalidad de que puedan llegar a un acuerdo en un procedimiento privado con sus acreedores.
A la par, este miércoles tanto las firmas del conglomerado que preside Ricardo Salinas Pliego como sus acreedores deben mostrar sus planes de cara a que se concrete el inicio del juicio propiamente, que los demandantes buscaban empezar a más tardar el 5 de diciembre.
Además de los adeudos fiscales que el SAT reclama a Grupo Salinas por contribuciones que datan de hace 17 años, el conglomerado tiene encima el no haber pagado una deuda en bonos que emitió en 2017.
Al paso de ocho años, esa emisión, que era de 400 millones de dólares, se estima en 580 millones de dólares (más de 10 mil millones de pesos), según los acredores de la empresa, que también iniciaron un procedimiento de arbitraje contra el Estado mexicano, ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones del Banco Mundial, por los impagos de Grupo Salinas.
El tema se arrastra desde 2017, cuando la televisora de Salinas Pliego emitió bonos de deuda por 400 millones de dólares, pero dejó de pagar con la justificación de que la empresa se había visto afectada por la crisis derivada de la pandemia de coronavirus. De acuerdo con los acreedores, los bonos vencieron en agosto de 2024, pero desde 2020 Tv Azteca dejó de pagar.
¿Qué sigue?
Considero que la la Presidente Claudia Sheinbaum tiene a un difícil nuevo enemigo enfrente y éste no descansará en poner todo tipo de obstáculos a la administración federal y para muestra es la convocatoria que a través de redes sociales realiza para la llamada marcha de la generación Z, que se realizará durante este fin de semana largo en la Ciudad de México y en diferentes ciudades del país.
Derrotado en las instituciones nacionales –y al margen de que el corporativo pueda recurrir a alguna instancia internacional–, sigue que la SCJN notifique al SAT su resolución. Con la sentencia firme, el organismo puede determinar el monto de los créditos, aplicando incluso una serie de supuestos en los que se permiten deducciones.
Ante el anuncio de que la Corte discutiría sus asuntos esta semana, Grupo Salinas dio por perdida la batalla y su principal directivo amedrentó con llevarse “su dinero” del país, además de recurrir a organismos internacionales. La riqueza estimada del empresario asciende a 134 mil 450 millones de pesos. Su adeudo con las finanzas públicas de México: 74 mil millones de pesos.