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6 meses agoon
Por Gerardo Rico, Periodista e investigador
Lo que pintaba en la zona metropolitana de Guadalajara y algunos municipios de Jalisco como un temporal más de lluvias se ha convertido en la muerte de 18 personas y la pérdida material de miles de millones de pesos para decenas de familias que en algunos casos lo perdieron todo.
A pesar de esta situación autoridades estatales y municipales con un objetivo más político que de ayuda regatean los apoyos a habitantes de diferentes municipios, llamese porque autoridades municipales fueron omisas para presentar las solictiudes de ayuda o porque simplemente autoridades estatales dan prioridad a otros municipios.
Se habla que la naturaleza nos ha favorecido en este 2025 al considerarse uno de los años más lluviosos en los últimos tiempos, de acuerdo al Instituto de Astronomía y Metereología de la Universidad de Guadalajara la mayoría de las estaciones en el área metropolitana de nuestra ciudad ya superan los 850-900 mm, y agosto fue el mes más lluvioso en 15-20 años. Se espera que todavía el mes de septiembre que transcurre y aún octubre sean con mucha lluvia.
¿Porqué se inunda la zona metropolitana de Guadalajara?
Pues simple y sencillamente se debe al extremo proceso de urbanización desordenada que ha ocupado los espacios naturales que antes absorbían el agua, un drenaje insuficiente que no ha crecido al ritmo de la ciudad, y el desarrollo de asentamientos irregulares en zonas de riesgo. Estas condiciones, combinadas con fuertes lluvias y la creciente infraestructura que no puede manejar el volumen de agua, provocan inundaciones recurrentes en la ciudad.
Este año, con el temporal, la cantidad de agua que cae en tan solo minutos está ocasionando encharcamientos severos e incluso inundaciones, sobre todo en puntos específicos y bien identificados, así como en diversos pasos a desnivel de la ciudad. Incluso en áreas donde en años anteriores no se habían registrado casos, se están presentando problemas.
La excesiva urbanización en cualquier rumbo de la ciudad simplemente redujo las áreas naturales donde el agua puede infiltrarse en el subsuelo, lo que aumenta la cantidad de agua que fluye sobre la superficie. La falta de aplicación de los reglamentos referentes a una gestión adecuada del agua y la creación de métodos de infiltración obligatorios para las nuevas edificaciones ha convertido a un porcentaje elevado de la ciudad en una gran plancha impermeable.
Lo anterior aunado a una infraestructura de drenaje y alcantarillado insuficiente, rebasada y en mal estado en algunas áreas de la ciudad, contribuye a la lentitud en el desfogue del agua y causa inundaciones.
De acuerdo al investigador del CUAAD de la UdeG, Arturo Gleason Espíndolade los 877 millones de metros cúbicos de agua que caen anualmente en la ciudad, más del 60% se pierde en los drenajes, lo que equivale a 526 millones de metros cúbicos que literalmente terminan sin aprovechamiento en la barranca de nuestra ciudad.
Investigadores del CUCSH de la misma casa de estudios, confirmaron que por el momento se identificaron 500 puntos de inundaciones en este 2025. En la capital de Jalisco una tormenta puede significar una serie de tragedias debido a las inundaciones que ocurren en al menos 500 puntos de las cuencas urbanas.
Así lo dio a conocer Luis Valdivia Ornelas, creador del Atlas de riesgo por inundaciones, mismo que en los últimos cuatro años aumentó 100 puntos de riesgo. “A partir de los 500 puntos de inundación, que hemos documentado exhaustivamente, hemos definido que hay 54 áreas prioritarias donde la incidencia de las inundaciones es alta, donde se presenta al menos una vez al año y donde se alcanza entre 1.5 y 1 metros”.
“Será un temporal relativamente normal, donde en el AMG se precipitan alrededor de 930 milímetros, y esto hace que por lo menos consideremos un escenario de 70 inundaciones importantes en el temporal; esto depende mucho de las tormentas”, indicó. En tan solo cuatro años creció en 200 las zonas susceptibles en dicho atlas, mismo que permite la identificación de incidencias, para conocer su origen y establecer políticas de atención por parte de la autoridad.
En la ciudad no se necesitan lluvias tan fuertes para que se genere una inundación, pues basta con una lluvia de 15 milímetros durante una hora para que haya encharcamientos; esto, debido a las superficies impermeables, que disminuyen la infiltración y aumentan la escorrentía. “Otra variable es que el crecimiento urbano transforma los cauces, pueden desaparecer, se ven segmentados o pierden su capacidad de conducción debido a invasiones o cambios en la geometría”, dijo el especialista.
Un ejemplo de dicha situación es lo que ocurre en la zona de la avenida Juan Palomar y Arias, en Zapopan, donde dicha vialidad cortó de tajo los escurrimientos provenientes del Bajío y San Juan de Ocotán, que dan origen al Río Atemajac. Otro factor es que el drenaje está por demás rebasado, pues data de entre 40 y 50 años.
“Esto ha hecho que en dos décadas el fenómeno de inundación se dispare de manera muy severa, tanto en recurrencia, como la altura de la lámina de agua y la velocidad. Eso provoca que no sólo haya más superficie inundable, sino que sean cada vez más peligrosas”.
Las zonas de mayor riesgo en la ciudad
Compartió algunos de los puntos con más inundaciones: los pasos a desnivel como las avenidas López Mateos, México, Calzada Independencia, San Ramón. También zonas bajas como Expo Guadalajara, Plaza del Sol, la cuenca de Osorio (Parque de la Solidaridad).
Las Rusias, La Punta: en Zapopan: Plaza Patria (que es como un tapón, con obras hidráulicas insuficientes), el Arroyo Blanco en Tesistán, la carretera a Colotlán, el camino antiguo a Tesistán, los cruces de las avenidas Clouthier y Patria.
En Tlajomulco, los canales que vienen de Santa Anita, el canal de Las Pintas, La Colorada, Chulavista, Unión del Cuatro, avenida Adolph Horn. “Es una ciudad vulnerable porque el patrón del comportamiento del crecimiento urbano está vinculado con los intereses inmobiliarios”, recalcó.
Desafortunadamente vamos de mal en peor y se prevé que cada año aumenten los riesgos para quienes vivimos en esta ciudad y las inundaciones serán más severas. La voracidad inmobiliaria sigue, la gentrificación sigue y la construcción irresponsable de decenas de edificios sigue. Diría un popular cantante mexicano. ¿“A dónde vamos a parar”?