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1 semana agoon
Gerardo Rico Periodista e Investigador
Sin duda alguna la FIFA convirtió al fútbol en un club privado en el que el aficionado de a píe simplemente no cabe, pues no consume los servicios que ofrecerán durante los partidos del mundial que iniciará en unos días, al menos en los estadios mexicanos durante los 13 partidos que se realizarán en México, cuatro de los cuáles serán en nuestra ciudad
Pero el fútbol mexicano no se queda atrás y se hizo «elitista» principalmente por la privatización y corporativización de la industria, la eliminación del ascenso y descenso deportivo, y el aumento desmedido en los costos para el aficionado -boletos y transmisiones de televisión-. Este modelo prioriza el negocio sobre el mérito deportivo.
En los días previos a la inauguración del Mundial 2026, en el que se realizarán 104 partidos y la sede es compartida por los actuales socios del T-MEC: México-Estados Unidos y Canadá es notoria la baja motivación en nuestra ciudad principalmente por los precios inalcanzables para presenciar un partido en el estadio de las Chivas, fuera de la diaria promoción de medios locales y nacionales de comunicación y por supuesto de redes sociales.
Esta actitud se refleja también en el porcentaje de reservaciones en hoteles de la zona metropolitana pues de tener expectativas de hasta 95% de ocupación y luego del 75%, apenas sobrepasa el 50% en las últimas semanas. Las autoridades turísticas hicieron proyecciones de hasta 2.5 millones de visitantes a nuestra ciudad durante la justa deportiva y de ahí hubo hoteles que incrementaron sus tarifas de manera drástica. Lo cierto es que la realidad quedó muy por debajo de estas cifras y muchos hoteles se vieron obligados a reducir las tarifas que determinaron de manera arbitraria.
Desde el 2025 los boletos para acudir a los partidos del Mundial alcanzaron precios astronómicos y fuera del alcance de los bolsillos del mexicano promedio. Las entradas ofrecidas por FIFA en el mes septiembre del año pasado, cuando aún se desconocían los nombres de muchas de las selecciones que participarán en este torneo deportivo, así como todos los cruces, iban de los mil 92 pesos a los 122 mil pesos, estos boletos se agotaron de inmediato en los canales oficiales y en la reventa.
Lo que de inmediato originó un piso inicial para ofrecerlos de 64 mil 900 pesos con un máximo de hasta 23 millones en el caso de la final que se jugará en Nueva York el 19 de julio, de acuerdo a publicaciones especializadas en el tema.
Los precios, por demás abusivos impuestos por FIFA y con la complacencia de las autoridades de los países anfitriones se circunscriben en el fenómeno conocido como funflantion, es decir inflación de los costos del entretenimiento muy por encima del índice inflacionario general, lo que afecta a los espectáculos en vivo más solicitados por los consumidores, así como en otras diversiones como el cine, bares y restaurantes de moda.
De acuerdo al grupo Football Supporters Europe las entradas para este Mundial organizado por las tres naciones de norteamérica, son cinco veces más caras que las de la edición 2022 de Qatar, un incremento muy desproporcionado desde cualquier perspectiva.
Guadalajara, Guadalajara…
En el caso de nuestra ciudad a lo que más podrán aspirar los fanáticos del fútbol es a ver los partidos en las pantallas que se instalaron en el centro de Guadalajara y se conoce con el Fan Fest, en los bares y restaurante cuando juegue la selección de México y hasta en el Centro Cultural Universitario de la Universidad de Guadalajara que anunció la transmisión de todos los partidos en sus instalaciones.
El Fan Fest se instaló porque la ciudad es sede oficial y fue creado para que los aficionados locales y extranjeros que no consiguieron boletos para entrar al estadio de la Chivas puedan disfrutar en un ambiente de fiesta futbolera. Las áreas delimitadas para tal evento son de acceso gratuito y sin necesidad de registro previo con un cupo para 18 mil personas, es decir cuando los organizadores lleguen a este número de asistentes se cerrarán las entradas y una vez que se desaloje el espacio podrán entrar más personas, sin rebasar esta capacidad de asistencia.
Se contará con cinco pantallas gigantes para ver todos los encuentros de la justa mundialista y está prohibido introducir cualquier tipo de bebidas y alimentos. Esos se venderán dentro del perímetro establecido, por lo que se anunció que habrá música y gastronomía típica jalisciense. Hasta donde entiendo las ganancias de la venta serán… sí adivinó usted para la FIFA.
El organismo internacional en contubernio con las autoridades nacionales y estatales hace y deshace a su antojo cualquier actividad que implique un cobro a los aficionados al fútbol y definitivamente este no será un mundial para el pueblo con boletos que van de los cinco mil a los 10 mil dólares y definitivamente México no ganará nada con este Mundial, precisan especialistas deportivos y que dominan el tema.
Otro punto débil del Mundial 2026 es que la mayoría de los partidos serán en Estados Unidos y allá no hay una fiebre o interés por este deporte. como si lo hubiera habido en otras naciones. Incluso existe la amenaza del ICE para acudir a los estadios donde se realicen los partidos y realizar deportaciones masivas.
Por mucho se trata de un Mundial caracterizado por el elitismo y el atraco a los verdaderos aficionados al fútbol.